“El hecho de estar expuestos al riesgo hace que los ejidenses sean claros y honestos”

Solo hacen falta unos pocos gestos para saber que el entrevistado es un líder en su sector. Profesionalidad y pasión son sus señas de identidad. Para poder desarrollar un proy

Joaquín Fernández durante su entrevista en el programa “Hoy por Hoy”.
Joaquín Fernández durante su entrevista en el programa “Hoy por Hoy”.
Alberto Cerezuela
07:00 • 12 feb. 2016

Joaquín Fernández está al frente de la dirección médica de QVision, la Unidad de Oftalmología del Hospital Vithas Virgen del Mar. También tienen una clínica en El Ejido donde apuestan por la calidad y la tecnología para proporcionar a sus pacientes el mejor resultado. El secreto: un trato profesional y cercano con el paciente.




¿Por qué decides ser médico? 
Me da hasta un poquito de vergüenza reconocerlo. Llevé un bachiller “aseado”, compaginándolo con el baloncesto y los problemas que a esa edad te dan las niñas... y cuando llegó Selectividad saqué buenos resultados. Mi madre lo achacó a que le había rezado a Fray Leopoldo y me empujó a hacer Medicina puesto que tenía nota para ello. Siempre le he hecho caso a mi madre y nunca me he equivocado.




¿Y la especialización en Oftalmología? 
Esta vez Fray Leopoldo no tuvo nada que ver (ríe). Quería algo con lo que tuviera un contacto directo con los pacientes y divertirme. Siempre me encantó la cirugía y por eso me decidí, aunque la primera vez que operé, pensé que me había equivocado y se me pasó por la cabeza la retirada. Por aquel entonces no había tanta tecnología y, como era un ser querido, lo pasé un poco mal, pero pero por suerte seguí.   
 
¿En qué consisten los proyectos que llevas a cabo en África?
Nos apetecía colaborar con Elena Barraquer en su labor, y fui al Congo. Aquell0 me marcó. Cuando ves las condiciones en la que viven otros seres humanos a pocos kilómetros de ti, y sobre todo la respuesta y la gratitud que te brindan cuando colaboras con ellos, la forma de ver la vida te da un vuelco. Con poquito que les des, te muestran su más absoluta felicidad. Recomiendo vivir una experiencia así. Te hace tener los pies en la tierra.




Mientras hablamos estás pensando... ¿Por qué sigues llevando gafas?
Realmente a ti te dan carácter (ríe). Te pasa como a Woody Allen, que sería imposible imaginarlo sin gafas. Pero las personas que tengan problemas, que se hayan pasado a lentillas... Tenemos muchas opciones para eliminar esa incomodidad, y además de forma rápida y segura, con incorporación laboral casi inmediata. 
Hablas de la excelencia. ¿Acaso en vuestro sector hay distintos niveles? 
Los hay, y la gente debe saberlo. En mi caso, nos hemos juntado un grupo de gente joven, con ganas, y nos divertimos trabajando para llegar a la excelencia. Es como ver jugar al Barcelona, y lo nuestro es el fiel reflejo de la filosofía del Grupo Vithas. Más que pacientes son amigos.




Tenéis clínica en El Ejido. ¿Qué sensaciones te desprende esta aventura?
Venir aquí fue todo un reto. Teníamos ganas y espíritu de servicio. Me asombra la gente de El Ejido. Hay una imagen de excelencia pero el nivel humano, cultural y de trabajo va mucho más allá y creo que, a veces, no se tiene interpretación de ello incluso en Almería. El empuje de las personas de aquí es tremendo. La generación de atrás se encargó de poner a El Ejido en lo más alto, pero es que la actual le ha dado un nivel aún mayor. Y los que venís detrás podéis ser la guinda al pastel. 




Incisiones de menos de 1 mm. ¿A Joaquín Fernández no le tiembla el pulso?
(ríe). Son muchas cirugías a nuestras espaldas, y a eso hay que unir el apoyo tecnológico de Vithas que ha apostado por Almería y por El Ejido como centro de referencia a nivel nacional.




¿Cómo definirías al paciente de El Ejido?
El paciente de aquí tiene muy claro lo que quiere, y eso me gusta. Además, es muy franco y directo. Te plantea sus inquietudes sin rodeos. Son personas que se han hecho a sí mismas por el hecho de estar tan expuestas al riesgo. Depender de la agricultura es eso. No se andan con medias tintas y por eso piden honestidad. Yo he aprendido mucho de la vida tratando con los ejidenses.




Me gustaría terminar con un alguna anécdota.
Te podría contar mil anécdotas, pero empezamos la entrevista con lo místico al hablar de Fray Leopoldo, y vamos a terminar de esa forma. Había una paciente que se iba a someter a una intervención complicada ya que tenía una miopía muy alta. Yo le hablaba para que estuviera tranquila porque estaba muy inquieta. La operé con éxito y cuando vino a la primera revisión me confesó que sabía que todo saldría bien porque  en la luz que ponemos durante la operación, en el fondo del resplandor, había visto a la Virgen. Como verás, Alberto, tenemos a los Santos de cara, así que podemos estar muy tranquilos (ríe).



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