De cara al Mediterráneo, le fue cantado con fervor filial el Himno de la Coronación 
La Patrona de Almería acudió un año más a su cita con los almerienses, recorriendo las calles de la ciudad rodeada de decenas de nardos y del cariño de la gente.   Fran Muñoz.

Sobre las olas nuestra Señora va caminando.
Sobre las aguas viene la Virgen con su Hijo en brazos.
Peces de plata la clara concha van escoltando.
Y de la espuma encaje sube para su manto.

Aquella llegada a las playas de Torregaría, que supieron inmortalizar Manolo del Águila y el maestro Padilla, fue el 21 de Diciembre de 1502. En unos meses hará 514 años. Si el vigía Andrés de Jaén la recibió aterrido de frío, los almerienses rememoramos aquella venida sacándola en procesión y desafiando el calor agosteño.

Suben al cielo las gaviotas de finas alas;
palio bordado de estrella y nubes del cielo baja. 
El viento absorto, en fina brisa se va cambiado; 
y el aire leve de dulce canto se va llenando.

Aquellas ‘gaviotas de finas alas’ que hace más de medio siglo saludaron a la Virgen en la playa de Torregarcía ayer sobrevolaron la procesión con su Imagen que recorrió parte del casco antiguo de la ciudad, en apacible tarde, seguida por miles de fieles y devotos. 

El ‘palio bordado’ de la Virgen era y es el luminoso cielo permanentemente azul y, ya caída la noche, estrellado de Almería. Hasta el viento que tanto nos ha molestado este verano, ‘en fina brisa’ se tornó para no inoportunar a la Patrona, todos los años rodeada de centenares de aromáticos nardos.

Y el ‘dulce canto’ se produjo en un momento ya emblemático: cuando se la colocó mirando al Mediterráneo por el que llegó a Almería y se le entonó este Himno de la Coronación, salido del corazón de los almerienses.

La procesión
Eran las 19.15 horas cuando se abrió el portón del Santuario y comenzó la ‘procesión votiva de alabanza a la Patrona’ por las calles de Almería, como rezan los programas anunciadores. El sonsonete ¡Hay velas, señora, hay velas! se dejaba oír machaconamente por los alrededores de la Plaza. 

La tarde resultaba apacible y fresca, sin el intenso calor de otros años. El orden de salida fue el habitual:Cruz Guía, Banda de Música ‘Ntra. Señora del Mar’, Hermandades de la provincia y de la capital, de Gloria, Agrupación de Cofradías, Hermandades filiales y de los Santuarios, Banda ‘Santa Cecilia’ de Sorbas, Bandera de la Hermandad, mantillas y camareras, Guión Pontificio y Junta de Gobierno.

Venía a continuación el esparado paso de la Virgen del Mar, cuajadica de nardos, y cerraba el cortejo las autoridades religiosas (Obispo y Cabildo), civiles (concejales y diputados) y la Banda Municipal de Música. Dos interminables filas de fieles con nardos y velas acompañaba lateralmente el cortejo.

La tarde erasensacional, sin viento ni calor excesivo. Ocupaban la fila presidencial el hermano mayor, Elías García Amat, el teniente, Guillermo Visiedo, y el pregonero de este 2016, el coronel Javier Soriano.

Tras ganar la Rambla por  General Tamayo, la procesión tomó calle Javier Sanz para salir a Obispo Orberá y ganar el Paseo por Navarro Rodrigo.Bajó hasta Plaza Circular, donde se le cantó el Himno, y se internó en el casco antiguo por calle Gerona. Por Álvarez de Castro regresó al Santuario, donde el Obispo impartió su bendición y se encerró ya entrada la noche.