José Víctor Segura expone su colección de máquinas de escribir convertidas en piezas de arte
El artista organizador de la exposición, José Víctor Segura (Foto: Maki).   La Voz.

Convertir tu pasión como coleccionista en arte es un reto que, aunque es habitual en las salas de exposición, no siempre se consigue con éxito. Pero cuando el creador se esfuerza en proponer algo diferente, en darle un aire nuevo a eso que admira con tanta ilusión, entonces resultan cosas diferentes como es ‘Makinikas’.

La sala Makiniko (c/ Conde Ofalia 12, Almería) ha ofrecido durante los últimos tres meses y hasta el próximo 6 de enero, una muestra a cargo de José Víctor Segura que ha tratado de reflejar su pasión por las antigüedades con un toque colorista, original y, como el dice “con cierto aire Pop”. Segura es fotógrafo y coleccionista de objetos antiguos: radios, máquinas de fotos y de escribir que atesora “por una razón estética, por supuesto, pero también por lo que significaron en su momento”. 

La exposición sigue una línea que lleva al visitante “más alla de ver sólo máquinas colgadas de la pared”, explica Segura. El objetivo es el de dar una coherencia, una personalidad a cada objeto y al conjunto gracias a los colores que se han usado al restaurarlas.  “Cada una de ellas es capaz de transmitir algo diferente”.

Y es que cada una de las piezas expuestas está detalladamente personalizada de manera que, aunque conserva su estructura original, cada una expresa un aspecto personal. 

Contento por la acogida
A pocos días de la clausura de la muestra, el artista expresa su satisfacción por el recibimiento. “Todo el mundo se ha sorprendido con la exposición, muchos han podido rememorar tiempos pasados y palpar de nuevo aquellas máquinas que fueron parte de sus vidas, de su día a día, durante muchos años y que ahora están casi olvidadas. Los más jóvenes, por su parte, han podido conocer una pizca del pasado”. El organizador tuvo la idea de que algunas de las piezas expuestas estaban diseñadas expresamente para que los visitantes pudieran experimentar de primera mano lo que es volver a escribir unando uno de estos artilugios.

El futuro pasa ahora por ampliar la exposición. “Tengo unas cuantas ideas en mente para enriquecer ‘Makinikas’ y poder llevarla a salas más grandes y, si es posible, darle algo de itinerancia”, comenta José Víctor Segura.