Migas, carne y talleres artesanales fueron los principales atractivos este sábado en el merendero de Velefique, espacio que acogió la celebración de este evento tradicional
Gran festín el que se preparó para esta ‘matanza 2017’ con más de 200 kilos de carne, morcilla y chistorra.   La Voz.

Como manda la tradición, el invierno es la época idónea para la celebración de la matanza. Un evento que se remonta décadas atrás en el que las familias, aprovechando el frío de estos meses y la escasa presencia de insectos, procedían a la matanza del cerdo -de ahí su nombre- para la elaboración de los embutidos tan típicos en la gastronomía española y la cura de la carne de este animal.

Tradición que ha sobrevivido al paso del tiempo en muchos municipios y que, este pasado sábado 7 de enero, tuvo su particular celebración en el municipio de Velefique. Una cita que, como si se tratase de las fiestas patronales de la localidad, casi cuadruplicó los habitantes de este pequeño rincón de la comarca de los Filabres por un día para mostrar y hacer partícipes de esta actividad a todos los visitantes.

El buen comer
El merendero municipal fue el espacio encargado de acoger esta fiesta donde cerca de mil personas se reunieron para participar en la matanza.

Así, bajo un cielo descubierto, sin nubes, con una temperatura agradable y con el sol en todo su esplendor, el Ayuntamiento de Velefique preparó un gran despliegue gastronómico para dar de comer a todo aquel que quisiera acercarse hasta allí.

Banquete en el que no faltó de nada y el Consistorio, tal y como apuntaba su alcalde, Rafael García Sola; dispuso 40 kilos de hígado, 50 kilos de chistorra, 40 kilos de morcilla elaborada en el propio municipio (de arroz y cebolla), más de 120 kilos de carne de cerdo -incluidos los jamones- y unos 140 kilos de harina con los que preparar migas -en tres grandes pailas- para dar de comer a alrededor de 900 personas.

Un encuentro que este año celebraba su décimo cuarta edición, comandada por Rafael García, con el principal objetivo de promocionar la matanza. Un evento muy tradicional en esta localidad, así como en otros municipios de la provincia, en la que los vecinos fueron los encargados de elaborar y ayudar en todo lo relativo a la preparación del evento y la comida. Un menú muy típico de la gastronomía almeriense, las migas, por el que los presentes pagaron un total de siete euros -con bebida incluida- con el que además se llevaron a casa un plato de cerámica como recuerdo de este día.

Disfrute y aprendizaje
Esta celebración, que se realiza siempre el primer sábado de enero en Velefique, “es muy popular en el municipio y cuenta con mucha participación. Incluso hay gente que alarga sus vacaciones para estar en la matanza”, señalaba el alcalde a este periódico.

Por este motivo, año tras año se suman más visitantes. Razón por la que, además, preparan diferentes actividades como talleres para la elaboración de migas o morcilla, o sorteos en los que el agraciado gana una estancia en las viviendas rurales del pueblo.