Ha sido el único español en una expedición internacional al continente helado 
Adrin Lpez desde la cubierta del barco.   La Voz.

Adrián recuerda con precisión su primer encuentro con la geología. Fue como un flechazo. En una excursión al campo con sus compañeros de clase, con apenas ocho o diez años, el profesor del Ciencias recogió del suelo una pequeña caracola y les dijo a los alumnos: “Esto que veis es un fósil marino”. “Me resultó sorprendente. Me hizo preguntarme cómo había llegado hasta allí”, explica.

Aquella primigenia curiosidad infantil se ha terminado convirtiendo en una trayectoria investigadora que, apenas en sus inicios -Adrián López Quirós tiene 24 años- da muestra ya de lo exitosa que puede llegar a ser en el futuro.

El joven geólogo almeriense, que realiza su segundo año de doctorado en Geología Marina en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (organismo adscrito al CSIC) ha sido el único español que ha participado en una expedición internacional comandada por la prestigiosa científica Leanne Armand, profesora en la Macquiere University de Sidney, Australia, para investigar los cambios ocurridos en la historia pasada de la Tierra en los distintos pasos oceánicos en la Antártida.

Allí, López Quirós ha convivido dos meses con una veintena de investigadores, la mayor parte de ellos australianos y americanos, en el barco RV Investigator, una nave mastodóntica capaz de excavar a enormes profundidades para extraer sedimentos del fondo marino sorteando hielos y enormes olas antárticas.

Allí, los científicos han analizado, por primera vez, el talud continental de la Antártida y ha localizado lugares donde extraer sedimentos del fondo marino para recuperar así registros del pasado más reciente del planeta en este ecosistema único.

El investigador, que fue uno de los graduados en la primera promoción del Grado en Geología de la Universidad de Granada se sorprende de que en Almería no haya unos estudios similares, sobre todo teniendo en cuenta que la geología almeriense es de sobra conocida entre los profesionales del mundo de las Ciencias de la Tierra, tanto nacionales como internacionales. “Almería es como un gran laboratorio natural. Hay un increíble registro geológico en sus cuencas sedimentarias y la calidad de exposición de sus afloramientos es excepcional”, relata.

“MI futuro está fuera”
López Quirós habla con pasión de la geología pero explica, con un regusto amargo, que su futuro pasa “cien por cien” por continuar con su labor investigadora fuera de España: “Siempre he estudiado con becas y me parece un desperdicio que el Estado haya invertido tanto dinero en mi formación para que yo ahora tenga que irme fuera porque aquí no hay posibilidades”. Su destino más probable son algunas de las más prestigiosas universidades de Australia o Estados Unidos.

Simpático y risueño, pero con la cabeza muy bien amueblada y las ideas muy claras sobre su trabajo y sus retos de futuro, Adrián tiene en su familia su mejor ejemplo y un espejo en el que mirarse. “Mis padres me lo han enseñado todo. Y yo les he ido inoculando, poco a poco, el amor por la geología”.