A dos puntos del pozo

El Barça B gana en Tenerife

Así está la clasificaciön.
Así está la clasificaciön.
Agencias
01:00 • 22 ene. 2018

Carles Peréz, autor de los tres tantos de su equipo contra el Tenerife, no dio opción al conjunto local y pone en una situación delicada al técnico tinerfeño, José Luis Martí.




Los apremios clasificatorios, los locales con la obligación de acercarse al pelotón de cabeza, y los visitantes con la necesidad de atenuar la sombra del descenso, saltaron al terreno de juego con el propósito de proveerse de los tres puntos en litigio.




El Tenerife inició bien el partido con un disparo de Suso a los tres minutos que rechazó Ortolá, lo que hizo albergar alguna expectativa a la parroquia inicial, pero todo experimentó un radical vuelco a partir de ese momento.




Carlos Pérez fue el gran protagonista de la reacción catalana, puesto que, primero en el minuto cinco ya trató de sorprender a Dani con un disparo raso que el meta paró en la raya de gol, mientras que su segunda tentativa sí que le coló el balón bajo sus piernas.




Este tanto dejó medio absorto a su rival insular, estado de ánimo que se agravó mucho más, cuando el minuto 14 el propio Carlos Pérez aprovechó una precisa y ventajosa asistencia del Choco Lozano para encarar el área, deshacerse de Dani, y marcar a puerta vacía.




Después de veinte minutos de pleno desconcierto tinerfeño, se produjo un acción ofensiva local que invitaba a la remontada, pero se quedó en un espejismo, primero Casadesús cabeceó fuera un córner, y más tarde, al filo de la media hora, Aitor Sanz malogró un penalti por una controvertida mano de Cucurella.




En el minuto 36 llegó la estocada para el cuadro chicharrero, con Carlos Pérez de nuevo como ejecutor, esta vez tras recibir en las inmediaciones del área, se internó en la misma, se deshizo de Camille y de Aveldaño,y escorado hacia la línea de fondo marcó con la derecha junto al poste de Dani.




Tras la reanudación el Tenerife sólo mostró algún que otro destello de codicia en sus reiteradas aproximaciones al área de Ortolá, pero carentes la gran mayoría de todo riesgo para el meta.


Por parte barcelonista, la defensa a ultranza de los tres puntos en cartera se convirtió en su única obsesión para este segundo tramo, con una casi que total renuncia al ataque. De hecho sus jugadores no dispararon a puerta en este periodo.


Pero los locales tampoco encontraron los huecos oportunos, salvo Jorge Sáez, que en el minuto setenta y siete de juego cabeceó a la red un córner lanzado por Acosta para maquillar el resultado.



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