La primera visita a la Catedral la hizo el alcalde, en representación de Almería, padrino de la bendición al abrir las puertas catedralicias
Alumnos del colegio Nuestra Seora del Milagro junto al Medinaceli.   Juan Antonio Barrios.

La Catedral de la Encarnación ha vuelto a ratificar su papel como primer templo de la diócesis, con la multitudinaria presencia de devotos del Señor de Almería, con la celebración del tradicional besapiés al titular de la Hermandad del Prendimiento, Jesús Cautivo de Medinaceli.

Apertura de puertas
Pasadas las ocho de la mañana de ayer, se abrían las puertas de la Catedral para que los almerienses acudieran a su anual cita, el primer viernes del mes de marzo. Entre el primer grupo que accedía hasta la capilla de la Catedral, se encontraba el alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, junto a concejales de su equipo de gobierno. 

Isaac Vilches, que por primera vez ocupa la responsabilidad como Hermano Mayor, lo recibía y destacó: “Estoy sintiendo este día tan importante con muchísima responsabilidad. El corazón se te abre cuando ves a tantos fieles que vienen a besarle los pies al Cautivo, cada uno con su historia y sentimiento, pero todos con gran devoción. No quiero desaprovechar la oportunidad que me brinda LA VOZ para agradecerle a las Corporaciones Municipal y Provincial su participación, otro año más con la Hermandad del Prendimiento y con el Besapiés del Cautivo”, destacó el hermano mayor.

El segundo gran grupo era el integrado por profesores y alumnos del colegio Nuestra Señora del Milagro. Tras ellos, hacían acto de presencia en la plaza de la Catedral el presidente de la Diputación, Gabriel Amat, acompañado de Javier Arenas y Juan José Matarí.

Momento insólito fue ver a Carmen Crespo ir al besarle los pies al Cristo de Medinaceli y cruzarse con José Luis Sánchez Teruel, que se encontraba en la Plaza. 

Quién tampoco ha querido faltar a la cita es el teniente coronel Antonio Mongío, jefe del Grupo de Artillería de Campaña de la Legión.

“Este besapiés se ha convertido en norma de los cristianos de Almería, donde cofrades y no cofrades vienen a besarle los pies al Señor de Medinaceli. El cabildo de la Catedral procura que esta visita sea una peregrinación y a lo largo de todo el día hay sacerdotes confesando y celebraciones de la misa”, destaca el consiliario de la Agrupación, José María Sánchez.