La entrega de las Medallas de la Provincia en Adra fue acto austero y emotivo 
Corporación Provincial, presidida por Gabriel Amat; y los galardonados con las Medallas de la Diputación.    Juan Antonio Barrios.

La Fiesta de la Provincia se tornó ayer en una mañana de luto y solidaridad con las víctimas de los ataques terroristas de París. La ceremonia celebrada en el Centro Cultural de Adra prescindió de los actos lúdicos y folclóricos previstos.
Desde mucho antes del inicio de la ceremonia, y en la plaza Plaza Enrique Sierra, músicos y bailarines lo sabían. A su llegada, tanto el presidente de Diputación, Gabriel Amat como  el alcalde anfitrión, Manuel Cortés, expresaron su consternación por los brutales atentados horas antes.   Por eso, el izado de la bandera de la provincia  cobró una emotividad añadida tras las palabras pronunciadas por Elías Palmero: “A media asta”.  Una vez dentro, con la corporación abderitana sentada en el escenario a la derecha y los diputados provinciales en la izquierda, el acto comenzó y lo primero fue expresar de nuevo el luto con un minuto de silencio con todos los asistentes al acto de pie.  El primer edil de Adra, Manuel Cortés dio la bienvenida, dio las gracias a Diputación y reivindicó su municipio, su historia, su diversidad y el coraje de sus vecinos. Y puso como ejemplo a los miembros de Protección Civil que actuaron sin denuedo durante la riada del 7 de septiembre. 

De Roquetas a París  
Comenzó la entrega de las Medallas de la Provincia por ‘Las 100 horas del Deporte de Roquetas de Mar’, una actividad iniciada en 1986. La recogió el concejal del área de este municipio, José Juan Rubí, quien recordó que “este es un premio a los roqueteros y roqueteras”. Sin embargo, al final de su breve y emocionada alocución afirmó: “No es un día para muchas fiestas y los roqueteros me van a permitir que este premio se lo dedique a los franceses”. Los aplausos atronaron: incluso la diputada de IU que se abstuvo en el pleno que aprobó la concesión del premio. 
A continuación llegó la entrega de la Medalla de la Cultura a la Peña El  Taranto. Su presidente Rafael Morales, dio las gracias, expresó su orgullo e hizo un prolijo recorrido de la historia de la peña flamenca de la capital y anunció la colaboración con la UAL. En tercer lugar, la Medalla de lo Social fue entregada a María Jesús Mata, vicepresidenta de la FAAM, quien brindó el premio a las personas “con capacidades diferentes, que hacemos todo lo que nos proponemos y más”.  Mata provocó que todo el auditorio se levantara. Finalmente, el reconocimiento principal, la Medalla de Oro de la Excma. Diputación de Almería fue entregada a la Cruz Roja, en la persona de su presidenta, María del Mar Pageo, vestida de blanco y rojo. Con tanta brevedad como emoción Pageo recordó a “la gran familia de  Cruz Roja”: socios, voluntarios y técnicos, para acabar afirmando “todos nos sentimos un poco parisinos”. 
Finalmente, tomó la palabra el presidente de Diputación, quien volvió a expresar el luto y solidaridad de Almería con París. En su discurso defendió el papel de las diputaciones en el imprescindible apoyo a los pequeños municipios. Esta “fiesta de la provincia” de luto acabó con la interpretación de los himnos de Andalucía y de España.  


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