Las cooperativas almerienses celebran su fiesta anual en Dalías

Reivindicación del modelo que ha hecho despegar a la provincia

Los premiados en el Día Internacional del Cooperativismo   La Voz.

Un verdadero baño de cooperativismo; eso fue ayer la celebración del Día internacional de las Cooperativas, una fiesta que tuvo lugar en el Casino de Dalías y que concentró a más de 250 personas en torno a un modelo considerado la base del éxito de la provincia, sobre todo en la agricultura.

La bienvenida a cargo de los organizadores, Coexphal-Cooperativas Agroalimentarias de Almería, FAECTA (Federación de Cooperativas de Trabajo Asociado) y el Ayuntamiento de Dalías que, según su alcalde Francisco Giménez, fue una de las cunas del cooperativismo almeriense allá por los tiempos de las uvas.

Un sector vivo
Los presidentes de Coexphal, Manuel Galdeano, y de Faecta, Martirio Castilla, destacaron el papel protagonista de las cooperativas en la evolución económica de la provincia. El carácter social de este tipo de empresas, el grado de participación de los socios en las decisiones, la solidez que proporciona el hecho de que los propietarios son los propios socios trabajadores, y el compromiso con el entorno confieren a las cooperativas una sostenibilidad económica difícil de encontrar en otros tipos de sociedades.

En la provincia el conjunto de cooperativas emplea hoy a más de 23.000 personas, generan más empleo que el resto de sectores y son responsables de más del 65 por ciento de las ventas que se realizan desde la provincia; argumentos de peso para defender su existencia y para reclamar la atención de las administraciones públicas.

Poder local
Es la victoria del esfuerzo y de la apuesta por el entorno en el que la mayor parte de estas empresas desarrollan su trabajo. Las cooperativas están formadas por personas, operan a nivel local en su inmensa mayoría y por tanto reinvierten sus beneficios en el entorno, algo que no ocurre con las grandes corporaciones y multinacionales.

Como recordaba José Roales, director general de Economía Social de la Junta, este es un modelo que apuesta por las personas, que genera empleo y se compromete con su territorio, que promueve la igualdad y que crea puestos de trabajo con un nivel de estabilidad muy superior al resto de sistemas.

Contundente también el viceconsejero de Agricultura, Ricardo Domínguez, al afirmar que “no entiendo Andalucía sin las cooperativas agrarias, un modelo inclusivo por su gestión participativa, su vinculación con el territorio, capaces de generar riqueza y empleo de calidad”.

La fiesta del cooperativismo sirvió también como marco para la presentación de la campaña que está desarrollando Hortiespaña para acabar con los estereotipos que persiguen a la agricultura de invernadero. Juan Colomina, consejero delegado de Coexphal, fue el encargado de presentar una iniciativa que lleva por lema “lo estamos haciendo bien” y que definió como”la expresión de una historia de amor con el patito feo como protagonista”.

El patito feo
Ese patito no es otro que los invernaderos, víctimas de una mala imagen que se ha extendido en el tiempo, pero que no responde a la realidad actual que ha demostrado que la agricultura intensiva almeriense se ha situado como la más sostenible y eficiente de Europa tanto económica como social y medioambientalmente.

Hortiespaña quiere cambiar la percepción que consumidores y prescriptores tienen de este tipo de agricultura y para ello se han elaborado vídeos y actuaciones publicitarias que pretenden decirles bien a las claras a los consumidores que, en efecto, “lo estamos haciendo bien”.

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