Almería afronta un otoño sin agua y sin declaración de sequía

La Junta reconoce la situación crítica de los regadíos si no llueve

El pantano de Cuevas, en situación deficitaria tras un año seco   La Voz.

El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, presentó ayer el preocupante balance del último año hidrológico, con malos datos para el conjunto de Andalucía, pero con especial incidencia en una provincia de Almería que se encuentra en una situación de alerta.

A pesar de ello Fiscal explicó que, por el momento, ninguna comarca andaluza cuenta aún con una declaración de sequía al considerar la Junta que todas tienen los recursos garantizados para el próximo año. Aún así reconoce que la situación es comprometida en ‘determinadas zonas’ por la escasez de lluvias recogidas durante los últimos meses.

Durante la presentación del balance del último año hidrológico, que se cerró el pasado 30 de septiembre, el consejero reconocía que en el caso de los sistemas hidrológicos almerienses la situación es, efectivamente muy preocupante por cuanto la sequía se prolonga ya desde hace cuatro años y la disponibilidad de agua para riegos o consumo es cada vez menor.

Alternativas
El responsable de la Consejería indica que las cuencas almerienses suman a los históricos problemas estructurales de escasez, los coyunturales derivados de un periodo excepcionalmente seco. Se verían comprometidos los regadíos en los próximos meses en caso de mantenerse una situación que no tiene visos de cambiar.

Esa situación crítica podría suponer, según José Fiscal, que para el año hidrológico 2017/18 será necesario recurrir a un mayor uso de la desalación y “otros recursos no convencionales”. A la escasez de lluvias en la provincia se han sumado el hecho de que la cabecera del Tajo está en unos niveles muy por debajo del agua trasvasable y que el volumen del pantano del Negratín se encuentra en una situación similar.

En cualquier caso desde la Junta se considera que la situación es ‘comprometida’ de cara al nuevo año hidrológico por lo que, de no producirse precipitaciones en las próximas semanas, “tenemos que afrontarla con cautela y prudencia y habrá que realizar una exquisita gestión del recurso en la próxima campaña de riego”, afirma Fiscal.

Para la Junta la situación de Benínar y el Poniente es menos preocupante porque en esta zona el embalse tiene una función exclusiva de apoyo a los riegos del acuífero del Poniente, donde se ha puesto en servicio la desaladora del Campo de Dalías, capaz para producir hasta 30 hectómetros cúbicos de agua “que deben utilizarse en situaciones de normalidad y sucesivas”.

Crisis del Almanzora
No se muestra tan optimista en cuanto al sistema Cuevas-Almanzora que, según su análisis “se encuentra en una situación difícil por la ausencia de recursos procedentes de los trasvases Tajo-Segura y Negratín Almanzora”, en ambos casos suspendidos por la escasez de agua embalsada en los pantanos, que impiden, por ley, proceder a los trasvases de agua autorizados.

El consejero no descarta, de hecho, proceder a establecer limitaciones de uso para reducir los consumos.

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