Roquetas de Mar

Salvar, analizar y concienciar, las otras labores del Aquarium

El centro colabora con Equinac en el tratamiento de los animales varados en la playa

El director del Aquarium de Roquetas de Mar posa en el tanque central, el más espectacular que poseen. Foto: César Vargas
El director del Aquarium de Roquetas de Mar posa en el tanque central, el más espectacular que poseen. Foto: César Vargas La Voz
César Vargas
21:54 • 12 ago. 2018

Suele acaparar muchos focos mediáticos cada vez que ocurre por lo exótico del acontecimiento y lo llamativo que resulta para el público. Un animal varado en la playa requiere un protocolo que muchas veces es alterado por las imprudencias de los bañistas, pero que es fundamental, no solo para tratar de salvar su vida, sino para dilucidar qué ha llevado a un ser vivo de esas características hasta la orilla de la playa.




Equinac es una entidad sin ánimo de lucro que se encarga de atender a estos animales varados. Muchos de ellos terminan en el Aquarium Costa de Almería de Roquetas de Mar, que colabora desde hace más de un lustro con estos centros de recuperación, sobre todo, tratando tiburones.

Más allá de la vida



Resulta realmente complicado salvar la vida de una criatura marina que llega hasta la costa. “El animal no vara por casualidad, sino porque está herido o, simplemente, por vejez. Por ello, los porcentajes de éxito son mínimos a la hora de mantenerlo vivo”, explica Enrique Fernández, director del Aquarium.




Sin embargo, la labor del centro va mucho más allá, y es fundamental. “Es obligatorio que estemos presentes cuando un animal queda varado, ya no solo porque podamos salvar su vida, sino para determinar las causas de su muerte, como enfermedades contagiosas o contaminantes en el mar”.




En este sentido, Enrique Fernández afirma que “hay cosas que no son discutibles, como las agresivas artes de pesca que se llevan a cabo y que tienen consecuencias muy graves para la fauna marina, o la alta contaminación por plásticos que tiene el mar. Tampoco se puede discutir la enorme presión que se ejerce sobre algunas especies del litoral. Todo eso está ahí y debemos emitir informes para que el Estado los ordene y saque conclusiones”.




Es el caso del tiburón musola que apareció en Roquetas de Mar a finales de julio y que, desgraciadamente, falleció a los pocos días de ingresar en el Aquarium debido a sus múltiples lesiones. Ahora, el centro está a la espera de recibir los resultados de los análisis clínicos que esclarezcan las causas del varamiento del animal en la playa roquetera.




Proceso



Cuando un animal es encontrado varado en la costa se debe llamar a Emergencias, que es quien coordina todo. “Es importante no manipularlo, porque se trata de especies salvajes que no sabemos cómo reaccionarán. Una vez que llegamos, analizamos si el animal tiene posibilidad de sobrevivir, lo metemos a una cuba si su tamaño nos lo permite y nos lo llevamos. Ya en el Aquarium lo desparasitamos interna y externamente y lo tratamos”, desvela el director.


Fue lo que se hizo con Juan, la tortuga boba que fue encontrada hace tres años con graves lesiones en su aleta delantera izquierda debido a la presión ejercida por una red de pesca. No se pudo hacer nada por salvar esta parte de su cuerpo, pero sí por mantener vivo al animal, que ya es el más mediático del Aquarium de Roquetas de Mar.


“Juan pesaba cuatro kilos cuando llegó, y ahora ya sobrepasa los 20. En breve tendremos que determinar, junto a Equinac y el Ministerio de Pesca, si lo dejamos en libertad o no”, informa Enrique Fernández, que añade que “creo que no es recomendable soltarlo, ya que tiene muchas lesiones que le impiden tener una buena flotabilidad y, por tanto, cazar con garantías. Sería peligroso para él”.


El Aquarium Costa de Almería es mucho más que una exposición de especies marinas. El centro busca concienciar y, para ello, es el primero en dar ejemplo. Su labor es fundamental para mantener intacta la biodiversidad de los mares.


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