Trini Cabeo: un cese de traca

Antonio Felipe Rubio
00:46 • 18 oct. 2019 / actualizado a las 07:00 • 18 oct. 2019

Algo que empieza mal, incluso, puede terminar peor. El comportamiento timorato del centro derecha (PP y Ciudadanos) ha sido determinante para que un sencillo cambio en un puesto de alta dirección se convierta en un culebrón con amplia resonancia. No se trata malparar una celebridad o la fuga de un cerebro rutilante; todo lo contrario, a la vista de los acontecimientos.


Cuando el PP, con el apoyo de  Cs y Vox, consiguió la presidencia de la Junta de Andalucía, trató de exhibir una serie de comportamientos renovadores como alternativa a los casi 40 años de régimen socialista. Las medidas aplicadas, entre otras, se tradujeron en mayor contención del gasto público reflejado en una reducción de consejerías y delegaciones. O sea, la Administración entrante, tras 38 años de intrincada maraña socialista, reduce el personal encargado de desenmarañar y cambiar los vicios de un gobierno que ha conseguido mantener Andalucía en los peores puestos de la UE. Nada mejor para un cambio de gobierno, basado en la eficacia, que ejercerlo con las dos manos atadas a la espalda. 


Otro capítulo de “éxitos” se refiere a los nuevos nombramientos. Trinidad Cabeo fue nombrada directora general del PITA después de su improductivo -entiéndase sólo para el puerto- paso por la Autoridad Portuaria. El nombramiento “estelar” lo apadrinó el secretario provincial del PSOE, Martín Soler, quien avisó a los medios de comunicación desde Sevilla de que emprendía viaje hasta Almería llevando a bordo un importantísimo nombramiento; lugar Hotel NH. Allí coincidimos los medios, algunos estupefactos al comprobar que, ¡oh, se trataba de la Cabeo! ¡Vamos mejorando! Luego llegaron las sesiones fotográficas para solapar una obtusa gestión; tanto, que logró acumular notoriedad como para ser potencial candidata a la alcaldía por el PSOE.



Cuando llegó Susana Díaz, tuvo oportunos recuerdos para su odiado Martín Soler, así como para sus patrocinados. Trini, alertada por esta contingencia, emprendió una amplia acción de recopilación de “reconocimientos”, implicando a empresas afectas al puerto, al socialismo y poniendo en un forzado y ridículo brete a Cámara de Comercio y Asempal. Al final, la exconsejera de Agricultura, Ortiz, se hizo con el puerto, y a Trini se le concedió “a dedo” el PITA. En este caso, Cabeo no emprendió acción judicial alguna; siquiera contra el PSOE, Susana, Zapatero… Nada.

 



Como Ciudadanos tiene en Almería una débil -cuasi inexistente en la práctica- dirección política (todos y todas están acomodados en Sevilla), es lógico que hayan demorado cinco meses lo que al PSOE le ocupa “cerocoma” remover un cargo. Tras diversas postulaciones fallidas, llegó lo más incomprensible: Trini logró ser reafirmada en el cargo por ¡el mismísimo consejero de Ciudadanos! Claro, esto aumenta el enojo: ¿acaso no hay gente mejor cualificada en las filas Cs como para mantener a la socialista?, se preguntan. Por cierto, para evitar el argumento partidista, dice, dejó la militancia (argumento arcano, ya que ella dice que paga la cuota, pero la Provincial no la tiene activa en el censo). Y es que algunos por mantener el cargo abrazarían hasta la fe Bahai. 


Ahora, Cabeo ha remitido una carta al consejero de Economía, Rogelio Velasco, en la que se muestra orgullosa de su trayectoria en el PITA y de los apoyos explícitos que le ofrecieron los miembros del consejo de administración hace tres meses. Traslada su lamento por no poder continuar al frente del proyecto, y añade: “me marcho con la sensación de dejar muchos proyectos inacabados y la frustración personal de haberme creído, como nos contasteis en vuestra visita, que representábais una nueva manera de hacer política, más fresca y justa”. 



Además, afirma que “desde hace muchos meses las presiones políticas se han sucedido desde Ciudadanos para disponer del puesto y ofrecérselo a Diego Clemente”. Y concluye “humildemente” que “mi despido carece de validez a la vista de los resultados de la gestión durante los dos últimos años. Así, Cabeo la emprende contra el consejero de la Junta, el partido político Ciudadanos, el presidente del Consejo de Administración de PITA. Lo que a ella sí le valió para entrar, ahora no le vale para salir.  


Trini Cabeo, que pide 150.000 por “daños morales”, levanta la liebre de algunas suculentas resoluciones de contrato con los 226 000 euros que el PITA le soltó al exgerente, Alfredo Sánchez. Magnífica oportunidad para investigar cómo, por qué y quién paga estas cantidades con la oportuna orientación de la, entonces, Junta del PSOE. 


Mientras tanto, el director actual de Cs en la cuerda floja, un trámite judicial rocambolesco y una arriesgada acción que para nada enriquece el currículo de una demandante de empleo que antecede con este edificante movidón; salvo que su futuro tenga acomodo en nuevos destinos que, por este camino, volverá a detentar el PSOE. 



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