Vaselina

Adolfo Iglesias
07:00 • 19 dic. 2019

El presidente de Castilla-La Mancha ha pedido a los Reyes Magos que no nos traiga vaselina a los españoles. La carta se la ha enviado a su jefe de filas y paje en funciones Pedro Sánchez, que ahí anda negociando con los reyes para que desde Bruselas y pasando por Cataluña y País Vasco nos traigan como presente a los españoles una investidura presidencial. 


El socialista García-Page no confesaba sus gustos sexuales sino que hacia un juicio político. ¡Y lo fascinante es que a pesar de que nadie lo ha explicado con detalle todos lo hemos entendido! Para quien no lo sepa, la sodomía ha sido mal vista desde los tiempos en los que Yavé se cabreaba a lo bruto y aniquilaba pueblos enteros que disfrutaban entrando al baile por la puerta de atrás. 


Sin embargo, nuestro rico lenguaje español y nuestra abierta cultura mediterránea nos ha sacudido las culpas judeocristianas y nos haproporcionado un rico y variado catálogo de expresiones claras y directas, todas alrededor del punto de fuga principal de nuestros cuerpos: “A tomar por culo”, “ir de culo”, “que te den por culo”, “culo de mal asiento” “culo veo, culo deseo”,  “caraculo”, “el culo de la botella”... para no tirar de diccionario no está mal.



Los hombres en edad prostáticabromeamos con eso y los valencianos con el producto gaseoso que expele el ojo ciego. ¡Cómo olvidar aquel momento antológico en la televisión pública en el que Anita García Obregón, Senillosa, Boadella y Gurruchaga componían una sinfonía de pedos en re menor! O aquel otro en el que todo un premio nobel de literatura confesaba que podía aspirar no se cuántos litros de agua por el ojete. Eran tiempos de verdadera libertad de expresión, que lamentablemente estamos perdiendo por culpa de la imitación de la mal llamada “corrección política” anglosajona. 


Vuelvo a la vaselina de Page. El presidente socialista de Castilla- La mancha quería decir que no desea que su compañero del PSOE y aspirante a ser investido presidente Pedro Sánchez ceda de forma indigna a cuantas demandas imposibles exija ERC, Junts Per Cataluña y Bildu, la antigua Herri Batasuna, el brazo político de los asesinos independentistas de ETA. Dicho así, todo es más claro y transparente, como la vaselina. Lo hubiera sido también si García Page hubiera usado la expresión “bajarse la pantalones”. Pero en fin, si te bajas los pantalones al final te lleva a usar la vaselina. Page fue directo como en una sesión de cruising. 



¿Fue también procaz, soez y ordinario? Sí, puede ser. Pero se ha entendido. Algunos comentaristas de todo en radios y televisiones han torcido el gesto y lo han llamado “lenguaje tabernario”. Pero afortunadamente la cosa no ha pasado de ahí, del nivel de la etiqueta.


No tengo duda de que si García- Page hubiera sido del PP se hubiera levantado medio país dándose golpes en el pecho tildando de homófoba la expresión navideña del presidente manchego, quien por otra parte, en sus años de gobierno autonómico ha satisfecho a los colectivos LGTB, sin que esto se me mal interprete.



La corrección política está viviendo un duelo a muerte en nuestro país pero aún no hemos perdido los defensores de la libertad insobornable, de expresión y de juicio. 


La corrección política llegada de los países anglosajones no es sino una estrechez de miras, es el ‘fast-food’ de la moral, una visión reducida y monocorde de la rica y variada vida. Ahí tenemos el caso de Plácido Domingo. No se si el tenor ha sido un sátiro,un pícaro, un salido, un guarro mano larga, un cerdo o incluso un abusador o agresor... no lo se. Lo que conozco seguro es que los españoles aún tenemos esa variedad enorme de conceptos útiles y que ahora se podrían perder bajo el simple concepto de “agresor” si ignoramos el interés comercial de una agencia de noticias anglosajona. 


La globalización nos prometió la aldea global y en realidad nos está trayendo el pueblo planetario, con infinitas “mujeres del visillo” que nos censuran desde sus ventanas de las redes sociales. Andamos rígidos por la calle y nos autocensuramos por el “¿qué dirán!” los puritanos digitales. Ni siquiera he visto una crítica abierta a la arrítmica ‘performance’ de las mujeres chilenas, que no pasaría de octavos en la liga de bailes escolares. Por no hablar del deleznable y falso contenido de la letra.


Afortunadamente esto no es Estados Unidos sino España pero aun con eso ya nos están metiendo la correción política suavemente y poco a poco. Con o sin vaselina.



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