“Sin idiomas ni contactos, la vida no es tan bonita como se muestra en TV”

Dos ejidenses se ganan la vida en un pueblo de Alemania como conductores de ambulancia

Víctor y Fernando (a la derecha), en una de las ambulancias que conducen cada día.
Víctor y Fernando (a la derecha), en una de las ambulancias que conducen cada día.
Alberto Cerezuela
07:00 • 05 feb. 2016

En la frontera entre Frankfurt y Oberusel encontramos la acogedora ciudad de Homburg. Hasta allí se fueron dos jóvenes ejidenses, Víctor Peralta y Fernando Morales. “Es como una pequeña ciudad de unos 50.000 habitantes, muy cerca de Francia”. En España serían Técnicos en Emergencias Sanitarias, pero allí han subido un escalón profesional más. Por ejemplo, aquí no pueden administrar oxígeno ni poner una vía sin permiso de un médico, pero en Alemania sí. “Y si tuviéramos idiomas, alcanzaríamos una categoría superior.




Internet
Todo empezó con una oferta de trabajo en una página web. Aunque Fernando desconfió porque hay mucho timo con estas cosas, se apuntaron. Y al poco los citaron en Alemania. Para ello les dieron 300 € para el vuelo, así como estancia y comida. Fernando no las tenía todas consigo porque conocía varias ofertas de trabajo idílicas que a la postre resultaron ser falsas. “Hasta que no llegó mi primer día de trabajo, no me lo creí”. Contrataron a 16 españoles, entre ellos Víctor y Fernando.  Tras varios cursos de formación y una primera toma de contacto con el idioma, empieza su aventura. “Nos ingresaron 820 € para poder pasar el mes antes de cobrar la primera nómina. También nos buscaron alojamiento. La verdad es que se portaron muy bien”. Y después de 6 meses, los hicieron fijos. Todo ideal si lo comparamos con la situación que vivían en España. “Se gana mucho más pero se declara una barbaridad. Normalmente se pagan 900 € de impuestos”.




Trabajo
Su tarea es trasladar pacientes en ambulancia con la empresa SKT. “Los alemanes son muy cuadriculados. Una vez llegué 6 minutos tarde y no pasaba nada porque mis tareas no comenzaban hasta dentro de una hora, pero ya estaba el encargado esperándome para echarme la bronca”. Y el humor, nada que ver. “La próxima vez te mato”, dijo Víctor a un compañero en un momento de rabia, aunque lógicamente no iba en serio. “Nos citaron los jefes para hablar de la situación. Se lo tomaron al pie de la letra porque pensaban que era una amenaza real”.  




Televisión
Tanto a Víctor como a Fernando les da mucha rabia cuando ven la imagen idílica que se muestra a través de ciertos programas de televisión que reflejan la vida de los españoles que se van al extranjero a buscarse la vida. “Todo parece maravilloso pero en la mayoría de casos no es así. Estás muy solo y pierdes totalmente el control”. Ambos intentan aconsejar a españoles, sobre todo por la desinformación que hay en algunos grupos de Facebook. “Es importante que la gente sepa que hay que intentar venir sabiendo alemán y con contactos. Nosotros lo pasamos fatal. Por ejemplo, contratar internet fue una auténtica odisea”. Fernando, por ejemplo, estuvo levantándose a las 4 de la madrugada para ir al trabajo en bici, bajo la lluvia y la nieve. “Hay días que se te pasa por la cabeza dejarlo todo y volver a España, como un compañero de Málaga que solo duró 3 meses”. Son muchas horas de soledad y no todo el mundo tiene la capacidad de aguantar. Pero ellos están contentos, se sienten valorados laboralmente y ya empiezan a pensar como alemanes, aunque lo de la puntualidad es otro tema.








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