La organización llama la atención sobre la contaminación cruzada en los establecimientos
Miembros de la asociacin en el encuentro anual celebrado en la granja de Hurcal de Almera.   La Voz.

Convivir con la celiaquía no es una tarea sencilla, sobre todo cuando la mayoría de la sociedad desconoce cuáles son las barreras con las que se topan las personas con este problema que les afecta no solo físicamente, sino también desde el punto de vista de las relaciones sociales. De hecho, para un celíaco, algo tan habitual como salir a comer fuera puede convertirse en un riesgo para su salud.

Por este motivo, el próximo objetivo que se ha marcado la Asociación de Personas Celíacas de la Provincia de Almería (Aspeceal) es dar a conocer qué es la contaminación cruzada así como enseñar a los establecimientos de restauración a prevenirla.

Convenios
“La alimentación es nuestra medicina”, explica el presidente de Aspeceal, Manuel Vergara,   quien señala que las familias en las que existe algún miembro celíaco “lo tienen asumido desde muy pequeños pero la sociedad no conoce nuestro problema y se sufre a la hora de salir”.

A ello se añade que “los establecimientos que no nos tienen en cuenta nos hacen un grave perjuicio”. Por este motivo, desde la asociación ofrecen de manera gratuita cursos de formación para camareros y personal de cocina donde “explicamos nuestros problemas y las habilidades que tienen que tener a la hora de llevar los alimentos en la mesa”.

A esta formación para establecimientos de restauración se añaden, además, convenios que están proponiendo a varios ayuntamientos de la provincia como el de Almería capita, Olula del Río, Vícar o Adra, donde se va da tratar en el pleno de mañana.

Y es que, según explican desde la asociación, el hecho de contar con establecimientos preparados y certificados para servir alimentos para celíacos puede suponer un interesante revulsivo turístico.

No en vano, estas familias buscan continuamente lugares donde poder comer con la garantía de que no van a contener trazas de gluten.

Problemas en casa
Pero más allá de las dificultades a la hora de comer fuera de sus casa, las personas con celiaquía también se encuentran con una importante traba en su día a día que tiene que ver con la economía familiar. Explica desde la organización almeriense que la alimentación libre de gluten supone, de media, 100 euros más al mes que la de una persona sin este problema.

“Un alimento sin gluten puede costar cuatro veces más que uno normal”, expone Vergara. Un coste que no todas las familias pueden asumir por lo que, otra de las luchas de la asociación es lograr apoyo para las personas celíacas sin recursos.

Aspaceal
Esta asociación cuenta en la actualidad con casi 150 socios en la provincia, “y seguimos creciendo”, manifiesta el presidente quien estima que, según la estadística, en la provincia podría haber unas 2.000 personas con celiaquía.

Durante la jornada de ayer sábado, se celebró su asamblea anual en la granja ‘La alegría de Susana’ de Huércal de Almería, entorno en el que “los niños están en contacto con la naturaleza” mientras los mayores se reunen.

En esta cita se realizó un balance de actividades y se perfilaron las que se organizarán durante este año. Todas ellas “abiertas a quienes quieran colaborar con la asociación” y relacionadas con la alimentación sin gluten.