Científicos españoles prueban en Almería un quadricóptero capaz de recoger datos del cultivo

Un estudio realizado en un invernadero almeriense por investigadores del Grupo de Robótica y Cibernética (RobCib) del Centro de Automática y Robótica (CAR), que comparten la Iniversidad Politécnica de Madrid y el Consejo Superio de Investigaciones Científicas, ha ensayado la viabilidad del uso de un quadricóptero para mejorar los sistemas de control del clima y la monitorización de los cultivos.

Confundido coloquialmente con el término “dron”,  el término quadricóptero habría que entenderlo como robot aéreo propulsado por  cuatro hélices, y dotado, generalmente, de dispositivos de captacion de información. 

En este caso, el quadricóptero ha sido equipado con sensores de temperatura, humedad, iluminación y concentración de CO2 en elinterior de un invernadero, así como con un controlador para recoger sus medidas y enviar los valores a través de una red inalámbrica a un centro de procesado.

 En los ensayos practicados durante el estudio, el robot aéreo ha realizado vuelos que recorren el invernadero completo en alrededor de veinte minutos y ha generado mapas de temperatura, humedad, iluminación y concentración de CO2. 

Estos mapas se pueden utilizar, entre otras cosas, para asegurar que las condiciones ambientales son idóneas para el crecimiento de las plantas o para detectar fugas de temperatura y humedad debidas a defectos en las cubiertas.

 La capacidad del robot aéreo para desplazarse en las tres dimensiones y colocar los sensores en cualquier punto supone una ventaja sobre otras alternativas. en concreto, destaca su capacidad de maniobra y la gran cantidad de equipos que pueden transportar como cámaras o sensores.   

Esta propuesta vendría a constituir un alternativa a otras tecnologías que desempeñan papeles semejantes, como son las  redes de sensores. Más allá de las comparaciones de costes, también influirán segurmente en la pugna entre  quadricópteros y redes de sensores por el mercado de la agricultura intensiva almeriense, las ventajas y dificultades de la decisión de implantación de cada uno de estos sistemas. 

Sin embargo, hace ya varios años, este mismo grupo de investigación ensayó la combinación de ambos sistemas en una aplicación concreta como es la prevencion de heladas en viñedos. Quizás por eso, cabría pensar que la fórmula perfecta esté a caballo entre las dos alternativas. 

El coste será, lógicamente, un factor decisivo. Según los autores del artículo, el uso de estos robots aéreos se está extendiendo por su tamaño reducido (su envergadura puede variar desde unos decímetros hasta uno o dos metros), su bajo coste, ya que su precio puede situarse en unos pocos cientos de euros. 

Como se explicaba recientemente en un comunicado de Hispatec, el  término, Smart Agro, está protagonizando la actualidad de la agricultura avanzada, a través de conceptos aplicables a la agricultura, basados en el uso de tecnología para mejorar la eficiencia del uso de recursos hídricos y energéticos, hacer estimaciones de volúmenes de producción en perecederos, que mejoren la comercialización y la logística de distribución, el uso de medios aéreos o imágenes de satélite para el control de cultivos y decenas de aplicaciones más que parecen  ciencia ficción, pero que están convirtiéndose ya en realidad.

Almería La evolución de la producción hortofrutícola almeriense bajo plástico parece  un campo abonado para la incorporación de este tipo de soluciones, sobre todo por la apreciable tendencia hacia explotaciones de mayor tamaño y mejor dotadas tecnológicamente. 

Además, cualquier mejora operativa o funcional en la recogida de datos dentro del invernadero encuentra en el campo almeriense un desarrollo más que notable en cuanto a sistemas avanzados de gestión de cultivos que llegan hasta el smart phone del agricultor.  

Por todo esto, cabe esperar que el robot volador o cualquier otro “competidor” encuentre la mejor prediposición en el campo almeriense para dar la auténtica medida de sus posibilidades.