954 rupturas frente a 871 matrimonios de enero a junio de 2016
Las rupturas se sitúan por encima de las bodas   La Voz.

La formación de familias tradicionales parece atravesar su peor momento. Los datos evidencian que en la provincia de Almería se registran en la actualidad más rupturas de parejas que uniones vía matrimonio.

Los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística, correspondientes a los seis primeros meses del último año, indican que en ese periodo se produjeron en la provincia 954 rupturas entre las parejas legalmente establecidas.

Hogares rotos
Lo que realmente llama la atención es que por primera vez el número de separaciones es superior al número de matrimonios registrados, ya sea por la Iglesia o por lo Civil. Las 954 rupturas formalmente ejecutadas corresponden mayoritariamente a los divorcios, con un total de 924 en el primer semestre de 2016. En otros 30 casos se trata de separaciones de parejas.

En ese mismo periodo de tiempo se celebraron en la provincia un total de 871 matrimonios, lo que confirma el hecho de que en la actualidad se están rompiendo más parejas en Almería que las que se están formando.

Consensuados
Destaca como aspecto positivo el hecho de que la conflictividad ha descendido notablemente en los casos de divorcios y de separaciones, aunque aún persisten un buen número de casos en los que no es posible alcanzar acuerdos a la hora de romper las relaciones. Son los casos de separaciones los que mayor grado de acuerdo logran ya que de las 30 realizadas legalmente en el último año 18 fueron consensuadas y sólo 12 tuvieron que ser resueltas con intermediación judicial, es decir un 60 por ciento frente al 40 por ciento.

En el caso de los divorcios los problemas a la hora de la separación son algo más frecuentes; de los 924 que se consumaron en el período computado en el informe un total de 520 (el 56,3 por ciento) lograron consensuar las medidas compensatorias, mientras que 404 (el 43,7 por ciento) no alcanzaron acuerdos para consensuar esas medidas y fue preciso recurrir a los órganos judiciales.

Hogares rotos
Lo que parece evidente es que divorcios y separaciones se contemplan ya desde la normalidad desde el punto de vista social y las parejas no se lo piensan tanto como en épocas pasadas para poner fin a su relación.

En cuanto a las medidas acordadas en el proceso del divorcio, son mucho más estables las consensuadas que las que no lo fueron. La mejor prueba es que mientras de las primeras sólo se produjeron modificaciones o ampliaciones de medidas en 31 casos, en las segundas fue necesaria la revisión en 173 casos.